Friday, January 6, 2012

El posmodernismo “socialista”

El posmodernismo "socialista"
Heinz Dieterich
Viernes, 6 de enero de 2012

Cual héroes de la tragedia griega quieren hacer el bien, convirtiéndose
de piadosos corderos del status quo en feroces leones del
anti-capitalismo. Más, cargan la cruz de la "ausencia" del paradigma del
Socialismo del Siglo XXI

1. La manada de Toni Negri

En la "multitud" de intelectuales pro-capitalistas que pretenden querer
el socialismo, Toni Negri y Michael Hardt son animales alpha. Pero, la
manada que pastorea en los fértiles llanos agnósticos de la burguesía
es mucho más amplia. Filósofos, curas, politólogos, literatos,
historiadores, economistas, sociólogos y filántropos de todo tipo forman
las tropas de ese ejército clasista peculiar. Lo que los une es el
lamento sobre su trágica existencia y el evangelical cuan idiota
mensaje de salvación de Holloway, de "cambiar el mundo sin tomar el poder".

2. Posmodernismo socialista y neurociencia

Cual héroes de la tragedia griega quieren hacer el bien, convirtiéndose
de piadosos corderos del status quo en feroces leones del
anti-capitalismo. Mas, cargan la cruz de la "ausencia" del paradigma del
Socialismo del Siglo XXI; ausencia que les impide una consecuente praxis
anticapitalista. Su peregrinaje anticapitalista queda frustrado y el
Santo Grial del Socialismo del Siglo 21, inalcanzable.

Hegel y Galileo han de estar en algún lugar del más allá, riéndose,
porque hace siglos que explicaron que sólo puede percibirse una
realidad, para la cual existe una predisposición teórica del sujeto. Los
"ojos de la razón" era la narrativa de Hegel, "hipótesis" decía Galileo
y software diríamos hoy. En el caso de la "multitud" intelectual
cripto-capitalista, esa hipótesis está deformada por sus intereses de
clase. Ahí existe un paralelismo con los enamorados del modo de
producción soviético, paralelismo causado por la doble influencia del
interés clasista (burocrático) y la razón de Estado.

En términos de neurociencia, "la multitud" del posmodernismo socialista
sufre de prosopagnosia colectiva, enfermedad en la cual los sentidos
perciben perfectamente bien una realidad, pero el cerebro es incapaz de
organizar e identificar los datos percibidos como una configuración real
con identidad propia, por ejemplo, la cara de una persona (face
blindness). Qué gigante racional el "idealista" Hegel y qué enanos
científicos los corderos del Capital.

3. Dios y el Socialismo del Siglo 21 no son previsibles

Cuando la ciencia moderna no existía, el agnosticismo, es decir, la
postura de que ciertos fenómenos como "Dios" y el futuro no son
previsibles, tenía alguna plausibilidad. Hoy día, tales afirmaciones son
el parque jurásico de la intelectualidad light y reaccionaria. La
pregunta, si Dios existe, no puede ser contestada por la ciencia, porque
ésta trabaja sobre evidencias empíricas sistematizadas racionalmente.
Dado que "Dios" en el universo no es más que una fata morgana
(espejismo) en el desierto ---un objeto imaginario, que sólo tiene
existencia privada--- no puede verificarse ni falsificarse. La ciencia,
cuya esencia es la verdad, define con honestidad lo que puede determinar
y lo que no. La teología, por supuesto, tampoco puede hacerlo. Pero,
siendo su razón de ser la impostura intelectual, es lógico (y good
business) que pretenda lo contrario.

4. La predictibilidad de la evolución social

Un argumento menos frívolo del agnosticismo socialista, que es muy común
en los Estados con modo de producción soviético, es la afirmación, de
que no se puede conocer el paradigma del Socialismo 21, porque depende
de la praxis futura del ser humano. Es menos frívolo, pero doblemente
ignorante: desconoce siglos de avance del pensamiento progresista y es
indocto frente al status actual del conocimiento científico.

Immanuel Kant elucidó "las condiciones de la posibilidad" de la praxis;
Darwin descubrió la ley de evolución biológica en la interacción
genoma-entorno; Marx y Engels descifraron la ley de evolución social
como resultante del carácter previsible-no previsible (estocástico) del
universo, más específicamente, de la interacción entre el modo de
producción, las masas y los líderes (sujetos sociales). Ese conocimiento
objetivo de "la identidad" del universo ---su constitución interactiva
de determinismo y aleatoriedad--- proporciona la llave para prever los
futuros estados de evolución de un sistema. Sólo la ciencia tiene esa
llave. Los demás "cerrajeros" son curanderos.

5. Raúl Castro y los atractores del futuro socialista

La praxis social futura no es infinitamente abierta, sino determinada
por los restrictores genómicas y sociales. Las opciones del Comandante
Raúl Castro para salvar a la Revolución Cubana, por ejemplo, se limitan
a transformar el modo de producción soviético en una economía
desarrollista de mercado. No tiene otra alternativa.

En los sistemas dinámicos complejos, como la historia mundial, se
prefiere analizar la evolución del sistema ya no con el concepto
newtoniano de "centro de gravitación", sino con él del "campo de
atractores" (basin of attraction). El término se refiere a un campo
vacío, cuyas variables determinan la dinámica evolutiva del sistema. Si
nos preguntamos, cuál fue el campo de atracción del sistema mundial en
los últimos trescientos años, la respuesta es clara: la intersección de
constituciones parlamentarias, economías de mercado y Estados
nacionales. En la comprensión de ese campo de atracción de la
civilización capitalista mundial ---hoy día estructuralmente agotada
por sus propias contradicciones--- encontramos el campo de atractores
de la futura civilización postcapitalista global: la economía
equivalente sustentable, la democracia participativa y la gobernanza
democrática global de la especie. Este es el paradigma del futuro que la
manada prosopagnóstica de filósofos, curas y académicos, no puede divisar.

6. ¿Con qué culo se sienta la cucaracha?

"¿Con qué culo se sienta la cucaracha"?, pregunta mi revolucionario
amigo venezolano Víctor Martínez, cuando no le ve solución a un
problema. "La multitud" de "socialistas" postmodernos aborda la misma
incógnita, adaptándola a sus fines: "Con qué culo epistemológico nos
sentamos para defender al criminal e indefendible sistema capitalista".
Y la respuesta es: con el culo del agnosticismo socialista. Quod erat
demonstrandum.

hdieterich@gmail.com

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/6749373.asp

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