Thursday, January 12, 2012

El gobierno se prepara para el peor escenario

El gobierno se prepara para el peor escenario
Emilio Nouel
Jueves, 12 de enero de 2012

El resurgimiento de Diosdado Cabello como el líder alterno en las filas
del partido de gobierno no puede pasar desapercibido.

Tampoco puede pasar debajo de la mesa que los líderes del ala civil del
PSUV hayan pasado a un segundo plano. Recordemos que el 16 de diciembre
de 2011, Hugo Chávez le entregó la jefatura del partido a Diosdado
Cabello, nombrándolo primer vicepresidente de esta tolda; o sea, máxima
jerarquía después del propio comandante. Ese mismo día, nombra a
Francisco Ameliach como responsable de organización del partido rojo.
Estos son los dos cargos de mayor importancia del oficialismo, ahora es
manos de estos líderes castrenses...

AVE FENIX

Además, -y como para que no les quedara ninguna duda- designa como
vicepresidentes regionales –a la orden de Diosdado Cabello- al
vicepresidente de la República Elías Jaua, en la vicepresidencia de la
Región Centro-Occidental, al ministro de Relaciones Interiores Tareck El
Aissami, en la vicepresidencia en la Región Los Andes, y al –ni más ni
menos hasta ese entonces el supuesto sucesor designado ante cualquier
eventualidad- canciller Nicolás Maduro, como vicepresidente de la Región
Centro-Occidental.

A la par de ellos, en otra vicepresidencia resucita a Ramón Rodríguez
Chacín, otro militar. Posteriormente, por si fuera poco y para que no
quede puntada sin dedal, Chávez informa que Nicolás Maduro será el
candidato del PSUV para la gobernación de Carabobo, Elías Jaua,
candidato a la gobernación de Miranda, Tarek El Aissami, candidato para
la gobernación del Táchira, y al ministro de la Defensa, general Carlos
Mata Figueroa, candidato a la gobernación de Nueva Esparta. Es decir,
finalizando el año, el Comandante adelantó que con el año nuevo
cambiaría los cuatro cargos más importantes de su gobierno: La
Vicepresidencia, el primer ministro (Relaciones Interiores), el
Canciller y al ministro de la Defensa. La magnitud de estos cambios,
anunciados en la víspera de la Navidad, hasta cierto punto fue
desapercibida por la mayoría, más no por los observadores políticos.
Porque –de hecho- lo que estaba anunciando el Presidente, era un macro
cambio de gabinete y dejando claro quienes NO van a estar en la cumbre
del Estado, en los momentos más apremiantes que vivirá Venezuela en el
futuro inmediato… y quienes sí tendrán la batuta del mando en estos
difíciles tiempos: Los militares.

La enfermedad del Presidente

Sin duda que Hugo Chávez ha demostrado ser un luchador ante la
adversidad y está librando una batalla crucial. Pero, está enfermo. La
ciencia médica no da de alta a un paciente de cáncer hasta los 5 años
del inicio de la dolencia. Si se superaran los dos primeros años, las
probabilidades de curarse aumentarían. Sin embargo, no han pasado sino
algunos meses. De manera que el peor escenario tiene que ser considerado
por la Sala Situacional del presidente y por el mismo comandante, en
este año electoral. Es lo lógico y lo responsable.

Escenario Uno: El deseado por todos

Hugo Chávez supera los obstáculos de su padecimiento, puede hacer
campaña electoral y llega a las elecciones. Este es el contexto ideal.
Gane las elecciones el gobierno o la oposición, la democracia continúa y
avanza al siguiente estadío.

Escenario Dos: Hugo Chávez no puede seguir siendo el candidato

Esta probabilidad abre una brecha en la contienda electoral que pudiera
generar condiciones que obliguen a tomar medidas extraordinarias que
irían desde el retraso o la interrupción del proceso electoral, hasta la
suspensión de las garantías constitucionales y el decreto de Estado de
Excepción.

La Constitución Nacional señala claramente el camino en caso de ausencia
temporal o permanente del Presidente de la República y en que lapso
deben procurarse las elecciones del nuevo presidente. No obstante, no
podemos desconocer que de producirse un vacío de poder presidencial,
luego de una década de presidencialismo extremo y de generación de odio
social de parte y parte, se pueden provocar situaciones volátiles,
estallidos sociales y circunstancias apremiantes que demanden esas
medidas excepcionales.

Ante estos posibles acontecimientos, el presidente Chávez puede haber
considerado con sus asesores reforzar al Ejecutivo Nacional con los
líderes más aptos para las dificultades. Siendo un militar y comandante
en Jefe de las fuerzas armadas, lo más natural y racional es confiar en
los hombres de uniforme para el trance.

Diosdado Cabello a la Asamblea Nacional

Al colocar a Cabello en la segunda posición jerárquica del país, como lo
es la Presidencia de la Asamblea Nacional, una vez más Chávez ratifica
en manos de quien –de producirse el escenario no deseado- estará el
liderato del país. Es necesario hacer notar que es a la Asamblea a quien
corresponde validar y prorrogar el estado de conmoción interior o el
estado de excepción o la restricción o suspensión de garantías, amen de
jugar un papel determinante en los mecanismos de sucesión presidencial
en caso de ausencia permanente del titular presidencial.

La clave será la Vicepresiencia

La constitución reza que las faltas temporales del Presidente serán
suplidas por el Vicepresidente Ejecutivo hasta por noventa días,
prorrogables por decisión de la Asamblea Nacional hasta por noventa días
más. Si una falta temporal se prolonga por más de noventa días
consecutivos, la Asamblea Nacional decidirá por mayoría de sus
integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta. Si la falta
absoluta del Presidente se produce durante los primeros cuatro años del
período constitucional, se procederá a una nueva elección universal,
directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes.
Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente se encargará de la
Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o la
Vicepresidenta Ejecutiva. Si se produce la falta absoluta del Presidente
electo antes de tomar posesión, durante el período del 7 de octubre de
2012 hasta principios del año siguiente 2013, se procederá a una nueva
elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días
consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo
Presidente, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente
de la Asamblea Nacional.

Por ello, será determinante conocer a quién nombrará Chávez como su
sucesor en la Vicepresidencia porque -de darse el peor escenario- junto
a Diosdado Cabello, conformarán el dueto en quien descansaría la paz de
la República, si la enfermedad vence a Hugo Chávez Frías.

emilio.nouel@gmail.com

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/5731175.asp

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