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Viernes, 6 de enero de 2012
Estar listo para un empleo implica prepararse para responder
cuestionamientos inesperados; prepárate para responder preguntas como
¿qué libro lees? o ¿fuiste a algún concierto últimamente?
Ponerse nervioso en una entrevista laboral es normal, hasta cierto
punto, porque es el momento donde se promociona tu talento y debes
mostrarte como la mejor alternativa para el puesto.
"Los reclutadores tienen 10 minutos para saber si se trata de un
prospecto interesante. Si en ese tiempo, el candidato no impresiona, no
hay por qué continuar. La persona debe evitar el error de pensar que si
no empieza bien tendrá tiempo para reponerse a lo largo de la charla",
afirma la psicóloga y orientadora vocacional por la UNAM, Leticia Pérez
Hernández.
Una premisa crucial en las entrevistas es "permanecer al pendiente de lo
inesperado". Hay que tener una respuesta real para cuestiones, como ¿qué
libro estás leyendo actualmente o cuál es el tipo de película que te
agrada? Con esas preguntas, los entrevistadores no buscan información
correcta o equivocada, sino conocer la personalidad del candidato y
medir su creatividad, menciona un estudio de la firma de Recursos
Humanos, Robert Half International.
"La última vez que pedí trabajo, quien sería mi jefe me cuestionó: '¿qué
música estás escuchando?, ¿fuiste a algún concierto últimamente?' Al ser
contratado le pregunté porque quería saber eso, y me dijo que con esa
respuesta muchos jefes identifican la personalidad del empleado y
evalúan si tendrán buena relación con él o ella", platica Adolfo
Mendoza, diseñador gráfico.
La situación económica y del mercado laboral no están para descuidarse
en la preparación de un encuentro laboral, y una parte importante de
esta actividad es saber qué te pueden preguntar. "Una contestación
insegura o una mentira que el entrevistador perciba acaba, en ese
momento, con la oportunidad de contratación", explica Pérez Hernández.
Cuestionamientos, como ¿háblame de ti?, ¿por qué dejas tu trabajo?,
¿cuáles son tus fortalezas?, y ¿por qué deberíamos elegirte?, quizá, ya
los conoces. Aquí te presentamos otras preguntas que pueden hacerte, de
acuerdo con información de la empresa de reclutamiento Kelly Services y
Robert Half International:
1. En esta empresa nos gusta la gente que toma la iniciativa, háblame de
una situación donde hayas hecho esto.
Sugerencia. Al empleado proactivo, orientado a resultados, no es
necesario decirle lo que debe hacer. Eso es lo que buscan las
organizaciones, quien resuelva conflictos, "tape bomberazos y saque
adelante el área", explica Leticia Pérez. Para convencer al
entrevistador que posees este rasgo, prepara algunos ejemplos breves que
demuestran esta característica en ti. Extiéndete en explicar uno de
ellos, describiendo tu esfuerzo, ética de trabajo y creatividad.
2. En el área siempre se trabaja con fechas límite, algunas veces las
personas y las situaciones se tornan difíciles o burocráticas ¿cómo
manejas esta cuestión?
Sugerencia. La mayoría de las empresas enfrentan estos problemas diario,
y aunque cambies de empleo una y otra vez, encontrarás ese escenario.
Prepara una respuesta en la que demuestres tu capacidad de cooperar.
Exprésate sobre la forma en qué vences obstáculos, y en ese discurso
utiliza palabras clave como diplomacia, perseverancia, buscar empatía y,
al final: "luchar por sacar el trabajo según los objetivos planteados".
3. ¿Estás satisfecho con tu carrera hasta el momento?, ¿qué cambiarías
si pudieras?
Sugerencia. Sé honesto (a), porque el entrevistador se dará cuenta si tu
grado de motivación es suficiente para seguir creciendo en esa área y
desempeñarte en cierto puesto, o si tu deseo real es abrir un negocio
pero quieres contratarte por temor a empezar ese nuevo proyecto. La
preparación a esta pregunta te llevará, previamente, a analizar ¿por qué
quieres ese puesto?, ¿qué te empuja a estar ahí? , y ¿qué esperas lograr
con tu incorporación a ese trabajo?
4. ¿Por qué quieres estar con nosotros, qué te llama la atención de este
lugar?
Sugerencia. Ésta es la herramienta que utilizan los reclutadores para
saber si hiciste tu tarea. Es decir, qué tanto sabes de la compañía, su
filosofía, misión y visión, y cómo encajas en ellas. "El peor error es
no reunir, previo a la charla, información sobre la empresa, su mercado,
ventas e intereses. Aunque se quiera disimular, el entrevistador sabe
cuando no estás preparado, asegura la orientadora vocacional y psicóloga
por la UNAM.
Si recopilaste información y pediste a tus conocidos comentarios sobre
esa organización, esta pregunta te da la oportunidad de demostrar que
coincides con sus necesidades.
Ejemplos de contestación. "Cuando leí acerca de lo que deseaban cumplir
con tal objetivo o acción, me sentí muy interesado en colaborar con
ustedes. Quedé impresionado (a) con lo que han logrado (dar números si
es posible) en los últimos años. Creo que sería gratificante ser parte
de una empresa que es un líder en su industria".
5. ¿Por qué has tenido tantos empleos?
Sugerencia. Da razones aceptables sin exceder en tiempo para esta
respuesta. Puedes mencionar que hiciste cambios porque se trataba de un
ascenso laboral (no económico, exclusivamente, sino todo un paso para tu
crecimiento profesional). Si eres un profesionista experimentado puedes
argumentar que decidiste conocer diversos mercados, hasta encontrar el
más adecuado para tu desarrollo a largo plazo, y lo has encontrado en
esta empresa.
Lo importante es enfocarte en que estás listo (a) para una posición
permanente, eso es lo que inquieta a los entrevistadores.
Ejemplo de 'mala' respuesta. "Soy una persona de retos y si no avanzo o
me motivan me aburro fácilmente'.
6. ¿Cuáles son tus expectativas de salario?
Sugerencia. "Aunque pareciera una pregunta obvia, muchos entrevistados
se quedan 'serios' al escucharla o mencionan que ese tema no es
importante por el momento", aclara Leticia Pérez.
Esta información siempre será 'delicada' de manejar, en especial si se
carece de experiencia laboral, por lo que previo a la entrevista
investiga el rango de salario en tu campo para tener una idea de cuánto
pedir. La clave para este tema es evitar mencionarlo antes de recibir
una oferta formal de trabajo. Hay que dejar que el entrevistador dé la
pauta para hablar sobre ello. Una vez que llegue el momento ten a la
mano una respuesta concreta y muéstrate con cierta posibilidad a
negociar, con base en cómo se cotiza tu puesto.
7. ¿Cuál tu mayor debilidad?
Sugerencia. Admite un defecto 'menor' y explica qué estás haciendo para
solucionarlo.
Ejemplo. "A veces me siento impaciente con los compañeros que no
trabajan tan rápido como yo. Sin embargo, he estado leyendo libros sobre
trabajo en equipo y estoy aprendiendo sobre las ventajas de integrar
estilos diferentes. Me gusta pensar en cosas para fomentar, por ejemplo,
la lluvia de ideas".
Mala respuesta. "Mentiría si digo que no tengo defectos: me cuesta
llegar a tiempo, pero es porque vivo lejos. Tampoco soy bueno en los
detalles, estoy siendo honesto porque creo que es importante comentarlo".
Leticia Pérez Hernández menciona que los candidatos deben cuidar los
mensajes inconscientes que envían a los reclutadores, y les puede costar
el puesto. "Muchas personas hablan en la entrevista de la confianza y lo
importante que es para ellos este indicador, sin embargo, son incapaces
de mantener la mirada con el entrevistador. ¿Qué le estás diciendo a la
empresa con esa actitud?", subraya.
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