Bienes controlados registran la mayor alza en cuatro años
El Gobierno de Hugo Chávez persiste en el uso del control de precios
como principal estrategia contra la inflación, pero la pérdida de
efectividad de la receta es tal que los productos regulados aumentan más
que los sometidos al libre juego de la oferta y la demanda.
El Banco Central de Venezuela reconoce que en 2011 el precio de los
productos controlados registra un alza de 30,6% que se traduce en el
salto más pronunciado de los últimos cuatro años, mientras que los no
regulados aumentan 26,1%.
Incluso en los no regulados la inflación pierde intensidad al descender
desde 31% en 2010.
Presionado por la escasez en los supermercados el Gobierno ha tenido que
reconocer parte de la inflación represada y permitir ajustes en
productos controlados como pan, pasta, pollo, leche, azúcar, carne,
impulsando la inflación.
La poca efectividad del control de precios no es nueva. Durante el
Gobierno de Jaime Lusinchi la inflación anual pasó de 15,7% en 1984 a
40,3% en 1987, en plena aplicación del control de precios y con un
agresivo plan de sanciones, multas y cierres a los empresarios acusados
de especuladores.
Diversos estudios demuestran que si bien algunos controles de precios
han tenido efecto positivo por un corto período de tiempo, en el largo
plazo siempre han fracasado, porque no combaten la causa real de la
inflación: el incremento de la cantidad de dinero por encima de la
productividad.
Otro factor que demuestra la larga historia de controles fracasados es
que las empresas, que no pueden cubrir los costos por la regulación de
precios, disminuyen la producción y se acentúa el desequilibrio entre la
oferta y la demanda.
La administración de Hugo Chávez obtuvo su mejor resultado en la lucha
contra el alza de los precios durante el período en que no recurrió a
las regulaciones.
Cuando aún no existía el control de precios, en 2000 la inflación se
ubicó en 13,4% y en 2001 descendió hasta 12,3%, el nivel más bajo de los
últimos 25 años.
Crece la presión
Inmerso en el calendario electoral el Gobierno abre las compuertas del
gasto para estimular el consumo, el problema, es que más bolívares
detrás de una masa de productos que no aumenta en la misma proporción se
traduce en incrementos de precios.
Gracias al ingreso por el alza de los precios del petróleo, nuevos
impuestos a las empresas y emisión de deuda, el gasto del Gobierno en
términos reales, es decir, después de descontar el efecto de la
inflación, registra en 2011 un incremento de 19%, el más elevado de los
últimos cinco años.
Bancos de inversión comienzan a evaluar este escenario y Credit Suisse
afirma en su último reporte sobre Venezuela que gracias a la expansión
fiscal y los cuellos de botella en la oferta, la inflación se acelerará
desde 27,6% en 2011 hasta 31,5% en 2012.
Barclays Capital proyecta una aceleración más profunda de la inflación y
espera un avance de 36%, en un contexto donde el Banco Central ha
comenzado a imprimir bolívares para financiar a Pdvsa.
Como en episodios anteriores en los que la cantidad de dinero en la
economía crece desproporcionadamente, es previsible que el Ministerio de
Finanzas y Pdvsa emitan bonos en dólares para absorber bolívares
Si bien la emisión de bonos en dólares puede ayudar a evitar que la
inflación aumente en mayor medida, tendrá como impacto negativo que la
deuda en divisas de la República seguirá creciendo en medio de un boom
de altos precios del petróleo.
Las estadísticas oficiales reflejan que entre 2008 y el tercer trimestre
de este año el monto de la deuda externa de la República crece 87% hasta
94 mil 669 millones de dólares.
Credit Suisse proyecta que el Gobierno emitirá bonos en dólares por el
orden de 12 mil millones durante los próximos doce meses.
VÍCTOR SALMERÓN
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