Ahmadinejad, cada vez más aislado por Occidente, se refugia en Latinoamérica
Hostiles a Estados Unidos, los mandatarios de los cuatro países que
visitará se acercaron en los últimos años a Irán, especialmente
Venezuela, cuyo presidente ha viajado en nueve ocasiones a ese país en
13 años de gobierno
Agencias, Caracas | 06/01/2012
El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, cada vez más presionado por
Occidente por su programa nuclear y sus provocaciones militares, inicia
el domingo una gira por Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador, en busca
de un balón de oxígeno entre sus aliados, de los que se alejó Brasil,
reportó este viernes la AFP.
El líder ultraconservador llegará el domingo por la noche a Caracas,
anunció el presidente venezolano Hugo Chávez. Tras la reunión entre
ambos dirigentes, Ahmadinejad viajará a Nicaragua para asistir el martes
a la toma de posesión del sandinista Daniel Ortega, reelegido al frente
del país.
Su gira, de cinco días, seguirá en Cuba y finalizará en Ecuador.
Hostiles a Estados Unidos, los gobiernos de estos cuatro países se
acercaron en los últimos años a Irán, especialmente Venezuela, cuyo
presidente ha viajado en nueve ocasiones a ese país en 13 años de gobierno.
El viaje a la región "demuestra el dinamismo de la diplomacia de Irán
(…) e invalida las afirmaciones de los enemigos" de que carece de
apoyos, sostuvo recientemente el director de Asuntos Internacionales de
Ahmadinejad, Mohammad Reza Forqani, citado por la agencia Irna.
Pero para Carlos Romero, profesor de Relaciones Internacionales de la
Universidad Central de Venezuela, Ahmadinejad "trata de buscar oxígeno
en América Latina. Su país está en el plano internacional en una
situación muy compleja e internamente se le está cuestionando, con cada
día más protestas en las redes sociales y denuncias de violaciones de
los derechos humanos".
Estados Unidos y Europa estrecharon el cerco a Irán con nuevas sanciones
y los países de la UE hallaron un principio de acuerdo para decretar un
embargo de las importaciones de petróleo iraní, que representan el 18 %
del total de exportaciones de crudo de la República Islámica, segundo
productor de la OPEP.
Las medidas, que buscan obligar a Teherán a abandonar su controvertido
programa nuclear —sospechoso según Occidente de perseguir la bomba
atómica pese a los desmentidos iraníes—, coincidieron con un ensayo de
misiles de Teherán en la región del estrecho de Ormuz y amenazas a
Estados Unidos.
Irán advirtió esta semana con emplear "toda la fuerza" si Washington no
renuncia a la presencia de su fuerza naval en el Golfo, algo que la Casa
Blanca ya alertó que no hará.
Incluso altos responsables declararon que Irán podría cerrar el estrecho
de Ormuz, por donde transita el 35 % del tráfico marítimo petrolero mundial.
Al tiempo que se radicaliza, Teherán se aísla en su región, convulsa por
las insurrecciones populares que amenazan los regímenes vigentes.
Irán teme ser "el próximo" en ser blanco de una revuelta y con la crisis
de Siria ha podido comprobar que la Liga Árabe, que ha pedido al régimen
de Bashar Al Asad que cese los disparos contra los manifestantes
opositores, está "cada vez más controlada por Arabia Saudita", aliada de
Washington, apunta a la AFP Romero.
También en América Latina parece no gozar del apoyo de otros tiempos. No
cuenta desde hace tiempo con el de Argentina, desde el atentado contra
la mutual judía AMIA que dejó 85 muertos en 1994 en Buenos Aires.
Ocho ex altos funcionarios iraníes figuran entre los imputados en el
ataque, todos ellos con orden de captura internacional avalada por
Interpol, entre ellos el ex presidente Alí Rafsanjani (1989-1997), el ex
canciller Alí Akbar Velayati y el actual ministro de Defensa, Ahmad Vahidi.
Pero además, ha perdido el de Brasil, cuya presidenta, Dilma Rousseff,
se muestra más "cautelosa" que su predecesor, Luiz Inacio Lula Da Silva,
en cuanto a Irán, según Lytton Guimaraes, experto en relaciones
internacionales de la Universidad de Brasilia.
"Brasil ahora no va a defender pero tampoco va a atacar a Irán. Se va a
quedar quieto. Con Lula, hubo muchas críticas y presiones tanto internas
como externas en relación a la política exterior (de proximidad) de
Brasil a Venezuela, Cuba e Irán", dijo a la AFP Guimaraes.
E incluso entre los cuatro países que visitará Ahmadinejad no es de
prever un respaldo "unívoco", según Romero: "Venezuela podría caer en la
tentación, pero Cuba y Ecuador es más difícil" porque no les interesa
una guerra diplomática abierta con Estados Unidos, explica.
La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) fue en mayo sancionada por
Estados Unidos con medidas simbólicas por sus relaciones comerciales con
Irán, al estimar que éstas contravienen las sanciones internacionales
que pesan sobre Teherán.
Ahmadinejad viajará acompañado de sus ministros de Exteriores, Alí Akbar
Salehi; Industria, Comercio y Minas, Mehdi Ghazanfari, y Energía, Majid
Namjou.
La última vez que visitó a Chávez fue en noviembre de 2009. Una reunión
programada en Caracas para septiembre pasado fue pospuesta a la espera
de la "plena recuperación" del mandatario venezolano, a quien se le
diagnosticó un cáncer en junio.
A Nicaragua, el presidente iraní viajó en enero de 2007 y en ese mismo
periplo asistió a la toma de posesión del socialista Rafael Correa.
Estuvo por última vez en Cuba en septiembre de 2006.
No comments:
Post a Comment