"La FAN defenderá el triunfo opositor en octubre de 2012"
Gloria Bastidas
Lunes, 14 de noviembre de 2011
El comandante, que participó junto con Hugo Chávez en la insurrección
del 4F, advierte que la institución castrense no es una guardia
pretoriana del Presidente y agrega que los militares no saldrán a
agredir al pueblo
Jesús Urdaneta Hernández parece sacado de una novela de caballería. Es
valiente y cortés. En medio de la entrevista, se escucha la alarma del
ascensor. El comandante del 4F se levanta como un resorte y acude en
auxilio de la víctima. Cuando se abre la puerta, aparece una señora que,
simplemente, ha marcado un botón equivocado. La dama sonríe y le da las
gracias al Amadís de Gaula que está parado frente a ella. Urdaneta
Hernández responde, en medio de una sonrisa: "Siempre a su orden". Y
vuelve al comedor donde tiene lugar la conversación. El ex director de
la Disip y actual precandidato a la Gobernación del estado Guárico viste
un jean y una camisa azul cobalto que contrasta con su cabello canoso.
Un cabello a lo Harrison Ford. Tiene 59 años bien llevados. En una
fotografía dispuesta en una mesita, se le ve junto a su esposa el día de
su boda. Está trajeado de civil. Ella señala: "Jamás se viste de
militar". Urdaneta Hernández cuenta entonces que la última vez que usó
el uniforme fue el día que pasó a retiro. Más nunca.
--El Presidente, que ya lleva trece años en el poder, afirma que la
Fuerza Armada es revolucionaria y socialista. ¿Hasta qué punto el
discurso chavista ha calado en la institución castrense? --Es muy
temerario de parte de Chávez decir eso. Es indudable que él ha causado
un daño a nuestra Fuerza Armada. Porque haberla politizado de la forma
en que lo ha hecho hablo de politización partidista, no me refiero a
que el militar sea político: el ser humano es político por naturaleza
es muy negativo.
Chávez ha tratado de ideologizarlas y catequizarlas. Pero no lo ha
logrado. Insisto: ha causado un daño. Ésta no es la misma Fuerza Armada
de antes. Pero los militares son un reflejo de la sociedad venezolana:
no vienen de Marte ni de la Luna. Nuestra raigambre es muy noble. Y
siempre fue democrática. La mayoría de la Fuerza Armada mantiene un
perfil institucional. Y está muy molesta con lo que viene sucediendo.
--No es eso lo que se percibe... --El ambiente militar es muy distinto
al civil. Allí no se habla a vox pópulien contra del Gobierno. En la
Fuerza Armada, la procesión va por dentro. Los militares que advierten
que no reconocerán una derrota del régimen, hablan de manera individual.
Nuestra Fuerza Armada no es una guardia pretoriana al servicio de Chávez
ni de nadie. Hay acusaciones de corrupción y narcotráfico. Yo denuncié
en el año 2000 los vínculos que había entre la guerrilla colombiana, que
es narcotraficante, y el gobierno de Chávez. El Departamento de Estado
está acusando a las mulas de este gobierno. Pero se trata de una cúpula
que está arrodillada ante Chávez. A todos no los podemos meter en el
mismo saco. Ellos, muy hábilmente, dicen que Estados Unidos está
atacando a Venezuela. No, los cuatro acusados no son Venezuela. Ni son
la Fuerza Armada. No tengo duda: la Fuerza Armada defenderá el triunfo
opositor en octubre de 2012.
--El proyecto del Presidente es de largo aliento. ¿Cree que Chávez se le
va a cuadrar a la Fuerza Armada y va a entregar el poder vía elecciones?
--Chávez, cuando llegan momentos críticos, se convierte en el mejor
negociador. Y esa es una realidad. El 4F se rindió de primerito. Él cada
vez que cualquier circunstancia le llega cerca a su integridad física,
negocia. Se convierte en el hombre más cuerdo y negocia. Y negocia bien.
Pasó el 11 de abril de 2002. Chávez se cuida muchísimo. Quiere que otros
se expongan, pero no él. Chávez no se expone jamás. Recordemos que la
Fuerza Armada estará vigilante y desplegada por toda Venezuela. Si el
pueblo le dice que no, entregará.
Él va a patalear, pero en lo que vea que la mayoría se impone, negocia.
Ése es Chávez.
--¿Quién es el encargado, desde el punto de vista militar, de decirle al
Presidente que debe entregar el mando porque perdió? ¿Cómo opera eso?
--Se supone que él tiene un alto mando. Allí están el ministro de la
Defensa, los comandantes de las distintas fuerzas, el jefe del Estado
Mayor. Ése es su alto mando; ya sabemos que está bajo su control. Ahora,
¿cómo va a hacer para controlar al resto? Los generales son los que
menos comandan: están en una oficina. ¿Quiénes son los que
tradicionalmente han materializado las situaciones de conflicto en la
Fuerza Armada? Los tenientes coroneles, los capitanes. Esos son los que
comandan verdaderamente. Son los que tienen las tropas y los oficiales
bajo su mando. Los generales reciben los informes que les envían sus
subalternos. Y muchos de los actuales generales, además, no tienen un
liderazgo.
Son seudolíderes.
--¿Por qué no son líderes? --Llegaron allí por el elemento político, que
dentro de la Fuerza Armada es rechazado. El militar le rinde culto a una
hoja de vida ejemplar.
Esa gente no ejerce liderazgo.
Se les obedece porque se trata de una organización disciplinada y
jerarquizada, pero a la hora de una circunstancia crítica, a la hora de
una situación de conflicto, no tienen ascendencia. Chávez tendrá que
apegarse a lo que diga la mayoría. Tratará de maniobrar. Es verdad: su
proyecto consiste en imponernos una dictadura. No tiene nada que ver con
lo que se planteó en los inicios del movimiento.
--¿Usted nunca sospechó que Chávez era de izquierda? --Es que el
Proyecto Simón Bolívar no era ni de izquierda ni de derecha. Era un
proyecto de centro. Nosotros no creíamos en el Che Guevara, ni en Mao
Tse Tung ni en Fidel Castro. Nosotros creemos en Simón Bolívar, en
Andrés Bello, en Simón Rodríguez.
El verdadero Proyecto Simón Bolívar se inspiraba en nuestro patrimonio
cultural.
Y siempre estuvo orientado a la profundización de la democracia; no
pretendíamos auspiciar una dictadura ni un gobierno comunista.
--Dado que habla de democracia, ¿qué piensa de Rómulo Betancourt? --Fue
un gran demócrata.
Y como todo el que ha tenido inquietudes, formó parte de un golpe de
Estado. Pero hay que ver lo que hizo después.
Todo mi respeto a la memoria histórica y al trabajo que desarrolló
Rómulo Betancourt.
Fue un hombre que pudo haber sido otras veces presidente y cedió el paso
a otros. A mí siempre me atacan por golpista. Sí lo hice, pero lo hice
en función de la democracia.
Lo hice actuando de buena fe. Yo no quiero poder por el poder. Si yo
hubiera querido poder por el poder me hubiera quedado con Chávez. A mí
me mueven otros ideales.
--¿Cómo observa la relación entre el presidente Chávez y Fidel Castro?
--Chávez siempre fue un hombre inseguro. Siempre quiso andar al lado de
hombres fuertes. Por eso es el corderito de Fidel Castro. Chávez ha
entregado el país a Cuba. Y ahora tenemos lo de Guyana.
Cuando Carlos Andrés Pérez dijo que Colombia tenía algún derecho sobre
el golfo de Venezuela, aquello fue una bomba dentro de la Fuerza Armada.
Imaginémonos cómo será ahora. Chávez no va a poder hacer lo que él
quiera. Él amedrenta. Pura fanfarronería.
No tiene con qué hacerlo. De allí la gran preocupación que siente por la
Fuerza Armada.
Les aumenta el sueldo, les crea instituciones paralelas.
Por eso hablan Adán Chávez y algunos cómplices, como Henry Rangel Silva,
que dicen que no van a aceptar otro gobierno. ¿Quiénes son ellos? La
Fuerza Armada no va a salir a agredir al pueblo. El Tratado de Roma,
suscrito por Venezuela, dice que hoy día la responsabilidad es
individual. Y eso lo saben los militares.
--¿Qué podría ocurrir en el país si fuera acertada la hipótesis del
doctor Salvador Navarrete? Él sugiere que la Fuerza Armada se
veríaobligada a intervenir si se produjera una ausencia de Chávez. --Uno
no puede adivinar lo que puede ocurrir. Había un escenario político
antes de la enfermedad de Chávez y hay un escenario político después de
la enfermedad.
En el oficialismo se han soltado los demonios. Chávez no se preparó para
garantizar reemplazos. El único candidato es él. En cambio, nosotros
tenemos cuatro o cinco candidatos pateando Venezuela. El país vive un
momento estelar con la Mesa de la Unidad y las primarias. En el
oficialismo, Chávez es el único candidato y está enfermo.
En el caso hipotético de que se ausentara, allí están los mecanismos que
establece la Constitución. Si alguien quisiera salirse de un mecanismo
de esos, sería muy irresponsable, porque pudiéramos llevar al país a una
confrontación innecesaria.
--Hay quienes hablan de una pugna entre civiles y militares. Se dice que
quienes participaron con Chávez en la insurrección del 4F, entre ellos
Diosdado Cabello, no permitirían que sean los civiles quienes controlen
el poder ante una eventual sucesión. --La pugna entre los militares y
los civiles por supuesto que existe. Pero de ese grupo de militares que
estuvieron involucrados con Chávez durante el 4F quedan muy pocos. Uno
es Diosdado Cabello. La mayoría se ha alejado de él. Eso es importante.
Lo que queda es un bojote de oportunistas y vividores. Jorge Luis García
Carneiro, por ejemplo, decía que si Chávez llegaba a ser presidente le
daba un tiro. Chávez sabe quiénes son todos esos tipos: están allí por
el ansia de poder y de dinero. Y Chávez se rodea de ellos porque los
manipula.
Los hombres dignos no aceptan cometer una inmoralidad.
Y esos que se han enriquecido tratarán de hacer lo que esté a su
alcance, que es limitado. No se van a inmolar por Chávez. Huirán. Los
hombres que se inmolan por algo son hombres de ideales.
--¿Cómo se imagina a Chávez en la oposición? --Chávez en la oposición
será un problema. ¡Chávez siempre será un problema donde esté! Porque es
un hombre sumamente astuto.
No hay que subestimarlo. ¡Yo no lo subestimaría jamás!
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