Monday, November 14, 2011

En guerra avisada…

En guerra avisada…
Rafael Marrón González
Lunes, 14 de noviembre de 2011

En una intervención telefónica en el canal 8, Chávez amenazó que de
ganar la oposición tendríamos guerra, enfatizando lo expresado, en ese
mismo sentido, en el año 2009: "Si a Hugo Chávez le toca entregar el
gobierno en 2013 no lo hará a un contrarrevolucionario, porque si no
vendría la guerra".

Es decir, que la idea de la guerra civil ha sido una constante en
Chávez, salió a matar venezolano en 1992, fue derrotado, encarcelado y
liberado sin juicio por una debilidad de la democracia, y al verse libre
se fue a Colombia a participar en el movimiento subversivo de aquel
país, como se lo informada el presidente Pastrana a Rafael Caldera
-¿dónde estaría Chávez cuando la masacre de Cararabo?- su participación
en el sistema electoral democrático no es suficiente mérito para obviar
su condición natural, pues probado está que ha usado los privilegios
democráticos para desactivar la democracia, por ello considero de suma
gravedad esa amenaza pública de guerra a muerte del hombre más poderoso
del país, que en megalomanía se asume la encarnación del pueblo y de la
patria, que tiene en sus manos los instrumentos y equipos y radicales
resentidos armados, llenos del odio necesario, apoyados por cien mil
milicianos cubanos, para provocar una guerra civil de devastadoras
consecuencias. Y es preocupante porque se trata de un individuo con
antecedentes violentos, cuya aparición en el escenario político nacional
fue mediante un levantamiento militar que ocasionó decenas de muertos y
a quien no le tembló el pulso para invocar el "Plan Ávila" el 11A,
conociendo los alcances de una orden semejante que, de haberse cumplido,
hubiera ocasionado miles de muertos civiles e inocentes, aunque nadie
duda de la verdad de quienes ocasionaron las muertes en aquella jornada
pacífica a la que la cobardía tiñó de sangre y luto desde las azoteas de
los edificio aledaños a Miraflores: ¡Bájame otro racimo de topochos!, se
cuenta era la orden a los francotiradores para asesinar inocentes. Así
que tomo muy en serio esta amenaza de Chávez, es una declaración
peligrosa, antidemocrática y criminal, porque los débiles mentales que
conforman sus brigadas de reacción inmediata comandada por Freddy
Bernal, solamente entienden de la jerarquía de una orden y la cumplirán
a rajatabla. Como ocurre con ese lema patria socialista o muerte -que la
cercanía de la muerte se encargó de disolver- pero que en boca de un
soldadito analfabeta, reclutado en los montes de Barinas, es una
declaración de guerra a muerte y no una inofensiva consigna política
como los ingenuotes de algún sector opositor se imaginan. Preocupa a los
venezolanos de la oposición voluntaria, entre los que me cuento, que
esta amenaza incivil de propiciar una guerra si pierde las elecciones,
no haya tenido la menor repercusión en el liderazgo opositor oficial, lo
que presumo obedece a una estrategia electoral diseñada para captar el
voto del chavista frustrado, sin percibir que, en primer lugar, chavista
vota por Chávez y no hay posibilidad alguna de revertir ese voto
fanatizado, y en segundo lugar, y en paralelo, los que fueron chavistas
y que comprendieron a tiempo que Chávez los llevaba al desastre
económico y moral, quieren, precisamente que el liderazgo opositor les
suministre las evidencias, les señale claramente las pústulas pútridas,
para sentir que su apreciación fue correcta, y sienten que no están
representados por este liderazgo, que ha tomado el incierto camino de
ofrecer mejorado lo mismo que Chávez ha impuesto en su campaña funesta
de ranchificación nacional, que está mutando a los venezolanos en
parásitos sociales y ladrones de espacios y edificaciones privadas. En
verdad preocupa, que las ofensas y amenazas brutales de Chávez -enfermo
del alma, de la psiquis y del cuerpo- no tengan una respuesta
contundente a escala nacional e internacional, que ponga en su justo
lugar a este delirante enemigo de la libertad, de la vida y de la
propiedad, que son las columnas del desarrollo individual que hace
posible el progreso colectivo.

Yo le creo a Chávez

He sido un adversario de Chávez y de lo que representa su liderazgo
negativo desde el mismo 4F y no he errado en mis apreciaciones porque le
creo sus amenazas. Chávez miente solamente en aquellos casos en los
cuales necesita engañar al pueblo humilde que lo idolatra, pero en sus
acciones autocráticas, jamás ha mentido. Siempre ha cumplido sus
amenazas y no veo razón para que no cumpla con esta. Los seres humanos
nos acostumbramos a ver lo que deseamos y no nos gusta la verdad, porque
es fea, y nos entusiasma el engaño -que es una mentira que quiere ser
creída- por ello todavía, a pesar de la evidencia en contra, encontramos
personas de excelsa ingenuidad, que sostienen que Chávez "no es así",
aunque el propio Chávez les demuestre con hechos lo contrario, pero
ellos se niegan a aceptar la realidad, la que yo vi claramente aquel
lejano 4F de tan luctuosa significación para Venezuela: Chávez es un
hombre de poder sin el menor escrúpulo para eternizarse en su ejercicio
y si para ello debe propiciar una guerra fratricida, créanme que no
vacilará en generarla. Sería muy saludable para la república y su orden
democrático que nuestro liderazgo opositor ignorara por un momento las
estrategias electorales -no estamos en un escenario democrático
convencional- y plantara cara a esta alarmante advertencia de Chávez: O
yo o la guerra a muerte.

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/9076552.asp

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