Monday, November 14, 2011

¿Dependencia? ¡Esclavitud!

¿Dependencia? ¡Esclavitud!
Fernando Luis Egaña
Lunes, 14 de noviembre de 2011

Venezuela tenía décadas sin depender tanto del petróleo como ahora. La
dependencia en materia de ingresos de divisas colinda con el 95%. Y
ello, entre otras razones, porque las exportaciones privadas andan palo
abajo, al igual que las inversiones extranjeras y los turistas foráneos.
Lo que ingresa es puro petro-dólar, y prácticamente más nada. Y encima
la extrema dependencia sólo se afinca en los precios petroleros del
mercado internacional

En estos días, el señor Chávez repitió algo que no puede soslayarse: que
gracias a la "revolución", poco a poco estamos saliendo de la
dependencia petrolera... Así con todas sus letras y sin un ápice de
remordimiento ante tamaña falsificación de la realidad.

El pequeño detalle, sin embargo, es que si estuviésemos saliendo
de la dependencia no sería hacia la autonomía o equilibrio económico del
petróleo, sino hacia un estadio aún más perverso que la dependencia, el
de la esclavitud.

Y es que Venezuela tenía décadas sin depender tanto del petróleo
como ahora. La dependencia en materia de ingresos de divisas colinda con
el 95%. Y ello, entre otras razones, porque las exportaciones privadas
andan palo abajo, al igual que las inversiones extranjeras y los
turistas foráneos. Lo que ingresa es puro petro-dólar, y prácticamente
más nada.

Y encima la extrema dependencia sólo se afinca en los precios
petroleros del mercado internacional, porque ni Pdvsa ni sus empresas
mixtas están en capacidad de aumentar la producción. La primera por su
desbarajuste endógeno y las segundas por la desconfianza radical de los
socios extranjeros.

Es decir esta maxi-dependencia es de naturaleza básicamente
rentística con poca o ninguna cara productiva en materia de inversión y
desarrollo. Y todavía el ministro Giordani pretende dar lecciones sobre
la historia del rentismo venezolano...

Pero además la dependencia fiscal del petróleo también se ha
extremado. Claro que se la maquilla calculando un petróleo
presupuestario a mitad de precio, con lo cual los tributos no-petroleros
parecen equilibrar y hasta superar a los petroleros.

De esa manera se crea la ilusión que el Seniat pesa tanto o más
que Pdvsa, y se aprovecha la ficción para alimentar la propaganda
interna e internacional.

Pero luego los créditos adicionales cuasi-duplican el presupuesto,
y estos provienen del petróleo, al igual que las divisas que se le
extraen al BCV para el Fonden, o que simplemente pasan directas de Pdvsa
al gasto para-fiscal.

Por cierto que a finales del siglo XX, sí se alcanzó un balance
fiscal entre la tributación petrolera y la del resto de la economía.
Pero la realidad actual es muy distinta.

El día que se pueda auditar el gasto público bolivarista, sin
duda que se precisará al detalle la gran coba de la superación de la
dependencia petrolera. Y mientras llega ese momento, lo que sí sabemos
es que más que dependientes, ya somos esclavos del petróleo.

flegana@gmail.com

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/3614260.asp

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