Thursday, November 10, 2011

Jurar en falso

Jurar en falso
Luis Betancourt Oteyza
Jueves, 10 de noviembre de 2011

En otro alarde de una falsa mejoría del cáncer que aqueja al Dictador,
se organizó un show correlón inédito con los cadetes de las distintas
fuerzas militares donde se les obligó a incumplir la Ley de Juramento,
del 30 de agosto de 1945

En estos días todos presenciamos, por la TV y la prensa escrita, cómo se
volvía a usar a los integrantes de las FAN como peones del juego
partidista de Chávez, irrespetando a la institución militar y humillando
a sus miembros en lo más sagrado de su cuerpo: los cadetes de las
academias militares. Se les utilizó, manipuló y se les obligó a violar
la ley, desconocer la Constitución e incurrir en falso juramento, que
puede pesar en la nulidad de sus carreras y cargos. Claro que como dice
el dicho popular: "La culpa no lo tiene el ciego sino quien le da el
garrote", pero también dice la ley,- a la cual estamos todos sometidos,
civiles y militares, curas y laicos, que: "No pueden
renunciarse…(omissis) las leyes en cuya observancia están interesados el
orden público o las buenas costumbres" –art. 6° Código Civil-, al igual
que en el artículo 11 del mismo Código se exige respeto por "La forma y
solemnidades…".

Resulta que en otro alarde de una falsa mejoría del cáncer que aqueja al
Dictador, se organizó un show correlón inédito con los cadetes de las
distintas fuerzas militares donde se les obligó a incumplir la Ley de
Juramento, del 30 de agosto de 1945, que en su artículo 1° dispone:
"Ningún empleado podrá entrar en ejercicio de sus funciones sin prestar
antes juramento de sostener y defender la Constitución y Leyes de la
República, y de cumplimiento fiel y exactamente los deberes de su
empleo". Ese episodio nos recordó el falso juramento de Chávez (art. 186
derogado) al asumir su cargo de presidente electo en 1999 en el
Congreso, cuando rechazó la Constitución vigente de 1961 –"La Sabia"- y
la burló calificándola de "moribunda", con la complacencia cobarde de
todos los presentes, en justicia dicho. El artículo 233 de la actual
Constitución establece en relación con el Presidente: "El candidato
elegido tomará posesión mediante juramento…" Esa formalidad sacramental
es de rango constitucional y no una guachafita como la escenificada por
Chávez entonces y ahora impuso a los cadetes y trae como consecuencia un
vicio de nulidad del ejercicio del cargo asumido, sea presidente, cadete
o ministro. En esta nueva ocasión, a los cadetes se les ordenó apostatar
con el siguiente juramento: "Juran delante de la patria toda, delante
del pueblo todo, delante del bandera heroica de Venezuela, que no habrá
descanso a sus brazos ni reposo a sus almas en la batalla que hoy
comienza como cadetes, en ese largo camino que recorrerán junto al
pueblo siempre, haciendo realidad la revolución socialista". Esta
sentencia, obligada a ser pronunciada por los jóvenes cadetes, los hizo
incurrir en violación del artículo 328 de la Constitución, que
establece, literalmente, que las FAN, a la que aspiran entregar sus
vidas, es: "…esencialmente profesional, sin militancia política.",
añadiendo a renglón seguido que: "En cumplimiento de sus funciones (las
FAN) está al servicio de la Nación y en ningún caso de persona o
parcialidad política alguna". (SIC)

Lo que resulta grave de este particular hecho es que se les ha ordenado
a los cadetes a jurar en falso, a despreciar su juramento, poniéndolo al
servicio del Dictador y su causa socialista, y, sobre todo, se les ha
conminado a desconocer la Constitución; una Constitución despreciada que
nos habla de Estado Democrático (art.2), de Gobierno Alternativo
(art.6), no continuista, y afirmar ramplonamente en la cara de esos
muchachos confiados al Estado que gobernará hasta 2018 y 2023; y se les
hizo jurar no sobre la bandera nacional de los tres colores (art.8) sino
sobre la roja rojita del socialismo del PUSV; esa norma constitucional
superior que obliga a "preservar la integridad del territorio, la
soberanía, la defensa e identidad nacional" (art. 15), burlados en la
traición del Esequibo y los comisarios militares y civiles cubanos en
guarniciones y servicios de inteligencia; que también nos habla de "…el
territorio se organiza en Municipios" (art.16) y no en comunas; y de la
"imparcialidad de los funcionarios públicos" (art.145).

Todo esto es grave. Lo que hace Chávez con nuestras FAN es pernicioso
para la patria y para ellas; él lo hace a conciencia en cumplimiento de
las instrucciones de los hermanos Castro, los verdaderos dueños de
Venezuela, pero, ¿por qué lo aceptan y siguen los oficiales a cargo de
los cadetes? ¿Hasta dónde va a llegar la sumisión y traición de esos
militares? ¿Dónde tienen el sentido de la vergüenza y dónde el del
ridículo? ¡Ya basta!


betaluis@gmail.com

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/2290115.asp

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