Wednesday, August 24, 2011

Cavando la fosa

Cavando la fosa
Jaime Requena
Miércoles, 24 de agosto de 2011

Del ministro para abajo, el pasatiempo favorito es recompensar a quienes
los alaban, especialmente si no se han distinguido como científicos o
tecnólogos, y aplicarle el garrote financiero, a quienes teniendo una
vida productiva dedicada a la investigación en ciencia, tecnología e
innovación, osan pensar diferente a ellos

Mientras unos hacen todo lo que tienen a su alcance para fomentar
políticas públicas que permitan salir del foso donde nos encontramos,
los que mandan siguen haciendo todo lo que pueden para enterrarnos más
hondo dentro de esa fosa. Es así que, la reforma de LOCTI ha hecho casi
insalvable la brecha que distancia a los industriales venezolanos que
producen bienes y servicios, de los investigadores nacionales que, por
la vía de la ciencia y la técnica, pueden mejorar los procesos de ellos
haciéndolos más eficientes.

Otro desacierto se dio con los cambios en los programas
gubernamentales de financiamiento o incentivo a la ciencia. Este último
concebido para estimular a quienes entre nosotros dejan el lucro a un
lado del camino para, íntegramente, dedicarse a resolver importantes
problemas de salud o agro-alimentarios (y de paso enseñar su oficio).
Sin embargo, promesas incumplidas, cambios repentinos de parecer o
requisitos impensables lograron todo lo contrario; confusión entre los
más jóvenes investigadores y desánimo en los más experimentados. Y no es
para menos.

Por ejemplo, cuando hace poco se creó el Programa de Estimulo a la
Investigación (PEI), se proclamó que sólo recibirían el beneficio
monetario quienes tuvieran proyectos de investigación. Y es que una
revolución que se respete, sólo podía premiar el producto la
investigación y no al responsable el investigador. Hace unos días, sin
embargo, se anunció que a todos los miembros del PEI con o sin proyecto
de investigación en su haber se les daría una platica ¡Hasta allí llegó
lo ideológico! Si bien los burócratas del ONCTI / FONACIT se vanaglorian
que Venezuela es el país del mundo que más invierte en ciencia y
tecnología, la realidad vista como resultados o publicaciones es otra;
somos el único país de la región que cada día produce menos ciencia y
tecnología.

En efecto, para el año 2009, registramos unos mil doscientos trabajos en
cualquier área del conocimiento, producidos desde el país y publicados
en revistas periódicas especializadas nacionales o extranjeras. Para el
año pasado, los registros apuntan a un nivel similar mientras que para
este año, 2011, se están proyectando alguito más de mil publicaciones.

Esto es un hecho insólito dentro de la historia de la ciencia
en Venezuela. Desde tiempos inmemoriales, nos habíamos distinguido por
ser unos de los grandes en ciencia en la región y producir cada año unas
cuantas patentes y publicaciones más que el anterior. Empero, qué otra
cosa se puede esperar cuando los burócratas de la Esquina de El Chorro,
en vez de promover e incentivar el desarrollo tecnológico y la
investigación científica, se dedican sistemáticamente a desestimularlas
y entorpecer su curso.

Del ministro para abajo, el pasatiempo favorito es recompensar
a quienes los alaban, especialmente si no se han distinguido como
científicos o tecnólogos, y aplicarle el garrote financiero, a quienes
teniendo una vida productiva dedicada a la investigación en ciencia,
tecnología e innovación, osan pensar diferente a ellos.

conciencia.talcual@gmail.com

http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/8275072.asp

No comments:

Post a Comment