Jueves, 22 de Diciembre de 2011 15:44
Luis Cino Álvarez
Arroyo Naranjo, La Habana (PD) Hugo Chávez no inventó el caudillismo
cuartelero ni la demagogia populista. Sólo les ha hecho algunos aportes,
sin apenas algún sustento teórico serio – eso sería pedir demasiado al
Teniente Coronel en Jefe –, tales como su difuso socialismo del siglo XXI.
No es el primer izquierdista radical que se ve en la absurda posición de
gobernar un país y, de modo simultáneo, hacer en él la revolución. Con
trágicos resultados, el chileno Salvador Allende, también electo
democráticamente en 1970, enfrentó similar disyuntiva. En esos trajines
anda, en Nicaragua, desde la década pasada, el recientemente reelecto
rufián con espuelas de Daniel Ortega.
Mucho antes que ellos, en 1957, en el entonces recién creado estado de
Kerala, al sur de la India, E.M.S Nambudiripad fue el primer jefe de
gobierno comunista en el mundo que llegó al poder a través de las urnas.
El Partido Comunista ganó los comicios para la asamblea estatal de
Kerala y el premier Nehru se vio forzado a aceptar que formara gobierno.
La escritora india Arundhati Roy, en su libro El dios de las pequeñas
cosas, explica el triunfo electoral comunista en Kerala: "Como
movimiento reformista, nunca cuestionó de modo abierto los valores
tradicionales de una sociedad de castas en extremo tradicional. Los
marxistas trabajaban desde dentro de las tradiciones sociales, nunca las
desafiaron, pero no se notaba que no lo hacían. Ofrecían un cóctel
revolucionario. Una mezcla embriagadora de marxismo oriental e hinduismo
ortodoxo con un chorrito de democracia".
Nambudiripad expuso su plan para hacer la revolución desde el poder en
su libro La transición pacífica hacia el comunismo.
Poco más de un año después, Kerala estaba sacudida por huelgas,
disturbios y asesinatos políticos. Al borde de la guerra civil, Nehru
tuvo que destituir al gobierno comunista estadual y convocar a
elecciones, en las que triunfó el oficialista Partido del Congreso.
No obstante, Nambudiripad no cejó en su intento de hacer la revolución
por la vía electoral. Menos de una década después, en 1967, volvió al
poder. Y de nuevo estalló la violencia política en Kerala.
Algo de las experiencias del camarada Nambudiripad pudiera servirle a
Chávez para su experimento bolivariano. Los resultados son lo de menos.
Los revolucionarios de su clase no se detienen ante pequeñeces. Y menos
si su mentor fue Fidel Castro.
Al camarada Nambudiripad le faltó poco para crear un Vietnam por
carambola. Hugo Chávez, inspirado en Che Guevara, sueña con crear tres o
cuatro.
Si a Chávez el cáncer le permite llegar a las elecciones del año 2012 y
si la oposición venezolana sigue dividida, es probable que resulte
reelecto. Ese sería el momento de radicalizar lo que llama "la
revolución bonita", pero que cada vez lo es menos. Entonces, pudiera
tener que enfrentar algo más que guarimbas, y puede que la asesoría de
los segurosos cubanos no resulte suficiente.
Debe de haber algún espacio en la biblioteca de Chávez para el libro de
Nambudiripad. El presidente venezolano no debe de ser de los que leen
mucho, pero no importa: bastará con que le eche un vistazo – como hizo
hace algunos años con aquel libraco de Noam Chomsky, antes de hacer
varios sulfúricos papelazos en la Asamblea General de la ONU – a dicho
libro y los folletos de Lenin, Mao y Che Guevara. Con las ideas de todos
ellos mezcladas a discreción, su mentalidad de rancho, los consejos del
Compañero Fidel y ciertas mañas aprendidas del cara pintada Ceresole,
saldrá la receta idónea para el desastre.
http://primaveradigital.org/primavera/internacional/52-mundo/2961-si-es-que-chavez-lee-
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