AGUSTÍN BLANCO MUÑOZ | EL UNIVERSAL
viernes 15 de julio de 2011 12:09 PM
La enfermedad del golpista-presidente (GP) hace más difícil la
caracterización del actual cuadro político.
Para las oposiciones electoralistas, esto sigue siendo una democracia
disfrazada de revolución. Para el oficialismo es una revolución sin
vuelta atrás.
Dos fuerzas que no constituyen contrarios dialécticos sino instancias
complementarias.
Para las oposiciones no hay que entrar en contradicciones irreversibles
con el gobierno sino acordar con miras a compartir los privilegios que
otorga la renta petrolera.
Pero esa "sana y sensata convivencia" la ha rechazado el régimen de
todas las formas. Desde un inicio ha dicho que esta es una revolución
armada pero disfrazada de pacífica.
De modo que hará uso del instrumento democrático mientras el voto,
convertido en la bala más agresiva, le dé los beneficios esperados. De
no ser así pasaría al uso de una violencia cada vez más abierta.
Esto significa que "la revolución no se perderá en el pasquín
electoral". Y si en un momento dado, se produjera algún descalabro en el
manejo fraude-voto, se procederá al "revolucionario desconocimiento".
Pero hoy eso no está planteado. Las oposiciones se comportan como
auténticos demócratas frente a quien ni tiene ni hace gala de esa condición.
De modo que hay una especie de marcha paralela. La llamada revolución
avanza abiertamente en la destrucción de este expaís, tomando posesión
grupal y personal de las propiedades que derrumban y la producción que
saquea.
Así se han constituido los grandes poderes en el seno de esa revolución.
Dominios cada vez más enfrentados y que conforman la verdadera oposición
al régimen.
Ese antagonismo se patentiza hoy en la confrontación Diosdado-Jaua. El
primero hace gala de una base de importantes factores de poder en el
campo civil y militar. El segundo, a pesar de las alianzas conformadas
en esos mismos terrenos, no ha logrado autonomía.
Esa es la preocupación central del GP. Y con o sin enfermedad, con este
operativo se quiere recordar a los "poderes internos y externos" que en
el PSUV hay un solo y único Jefe y Señor: el GP.
Y a esta hora la aclamación-veneración paga los mejores dividendos. A
quien ya se tenía como Salvador se le pasa materialmente a la condición
de José Gregorio con capacidad inagotable para todo tipo de milagro y
juego a las emociones.
Sólo de su mano y poder podremos superar las miserias de que somos
portadores.
Una actuación diseñada por la Dirección Central de Venecuba, que
comienza a echar sus primeros pasos el 03, después del paro petrolero,
que se organiza el 04 y se instala formalmente el 05.
Esta unión de dos revoluciones extiende sus vínculos internacionales,
mediante el reparto de la renta petrolera, hacia el ALBA y otros aliados
tipo Irán, Rusia, China y la propia USA con la que no ha habido ninguna
desavenencia en la compraventa petrolera.
De modo que mientras Venecuba extiende y aumenta sus poderes, las
oposiciones siguen pregonando la validez de unas instituciones
electorales sobre las que no tiene ni asomo de control.
Por esto mantenemos que afirmar que el próximo año sacarán al GP y a su
chavismo porque ya es un proyecto agotado, no tiene consistencia.
Y la muestra más palmaria, lo proporcionan los escenarios de las
posiciones electorales oposicionistas.
En un inicio todo gira alrededor de la Mesa de la Unidad Democrática
(MUD) y del compromiso de realizar unas primarias para la elección de
quien habrá de enfrentarse al candidato oficialista.
Pero esto se complica en la medida en que se multiplican los
enfrentamientos internos. Primero se habló de los frentes
Socialdemócrata, Socialcristiano y Humanista. Luego se agrega el
Independiente.
El bloque Humanista de Primero Justicia tiene como precandidato a
Capriles Radonski. El socialcristiano a Pérez Vivas, Álvarez Paz, y El
Tigre. Los independientes a Guaicaipuro Lameda, Sosa Gómez, María Corina
Machado y Juan Carlos Sosa han asomado sus precandidaturas.
En el Bloque Socialdemócrata se comenta como posibles precandidatos a
Pablo Pérez, Manuel Rosales y Ramos Allup. Pero ya Antonio Ledezma quien
inicialmente pertenece a este bloque es un candidato en la calle. Se
rumora por otra parte el regreso negociado de Manuel Rosales. Ramos
Allup declaró en fecha reciente que AD tomará sus propias decisiones.
Pero a la vez Podemos, MAS, Causa R, Bandera Roja, Vanguardia Popular,
PPT, que habían asomado la candidatura de Henry Falcón, crean el "Frente
Progresista" no para enfrentar sino para profundizar la unidad. Y la
misma gente con el añadido de PJ acaban de formar el Frente
Constitucional a nivel de la Asamblea Nacional. Son 33 Diputados entre
principales y suplentes para impulsar una agenda social.
Se niega en este caso que haya conexión entre esta agenda y una
determinada candidatura. Pero lo que nadie podrá negar es que toda la
acción electoralista adelantada por estas oposiciones sólo las podrá
beneficiar en la medida en que obtengan cuotas de poder.
Y para ello será necesario que le sigan prestando los mejores servicios
a la Confederación Revolucionario-Totalitaria de Venecuba.
T:@ablancomunoz
http://www.eluniversal.com/2011/07/15/los-candidatos-democratas-del-golpismo-venecubano.shtml
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