Monday, April 21, 2014

Lo que calló García Márquez lo dijo Vargas Llosa

Lo que calló García Márquez lo dijo Vargas Llosa
Dos premios Nobel de literatura, dos posturas cívicas ante las dictaduras
lunes, abril 21, 2014 | Julio Cesar Álvarez

LA HABANA, Cuba, abril -El Nobel colombiano de literatura, Gabriel
García Márquez, apoyó incondicionalmente al régimen de Fidel Castro, a
diferencia del Nobel peruano, Mario Vargas Llosa, quien denunció
sistemáticamente y sin dobleces a todas las dictaduras.

Se conocieron en Venezuela, en 1967, durante la entrega a Mario Vargas
Llosa del Premio Rómulo Gallegos. Ese mismo año, Márquez publicaba Cien
años de soledad. Ésta sería el núcleo de la tesis doctoral de Llosa,
"García Márquez: Historia de un deicidio", con la que se doctoró en la
Universidad Complutense (1971)

"Todos saben de mi amistad personal con Fidel Castro y que yo apoyo a la
revolución cubana", dijo García Márquez en una entrevista en el año 1992.

"Es el hombre más tierno que he conocido", dijo en otra ocasión
refiriéndose al ex presidente cubano.

Mientras el Nobel colombiano degustaba con Fidel Castro un suculento
venado asado en un cayo del archipiélago cubano, miles de presos
políticos sufrían el hambre y el maltrato en las prisiones de la isla.

Fue de los escritores que, como Mario Benedetti, denunciaron la falta de
libertad y los desmanes de las dictaduras de derecha latinoamericanas
contra sus ciudadanos, pero no denunciaron las mismas faltas de
libertades y la persecución en las dictaduras de izquierda, como las de
Cuba.

"Como si no hubieran pasado escritores por las cárceles de la isla y no
hubiera decenas de intelectuales de ese país en el exilio", así diría en
una ocasión el escritor peruano Mario Vargas Llosa, refiriéndose a los
escritores que consideraban como buena a la dictadura cubana.


Las enemistad entre ambos fue aumentando con motivo de sus crecientes
diferencias ideológicas. En 2007, Vargas Llosa aceptó publicar un texto
elogioso sobre Cien años de soledad en una nueva edición de dicha obra

Vargas Llosa se preguntaba cómo un poeta como Neruda, por ejemplo, pudo
haber escrito poemas en loor de Stalin, sin que lo turbase en lo más
mínimo los crímenes del déspota soviético.

Nuestro Nobel peruano creía que para los escritores latinoamericanos no
bastaba con los aportes literarios, sino que también era importante en
ellos el comportamiento político, por lo que cuestionaba la actitud de
los escritores que habían abdicado de la facultad de pensar
políticamente, de opinar, de criticar y se habían entregado a repetir
los dictados del Gobierno a los cuales servían.

Para él esos escritores no cumplieron su función cívica de la misma
manera que la artística. Les reprochaba que se hubieran puesto al
servicio incondicional de un partido o un régimen abdicando del primer
deber de un intelectual: ser libre.

Lo apenaba el absolutismo ideológico que sufrían escritores
latinoamericanos para quienes encarcelar y exiliar era menos grave en
los países socialistas que en los capitalistas, y de quienes no recuerda
haber leído nunca una sola palabra de admonición o protesta por ningún
abuso contra los derechos humanos cometidos en aquellos países.

Gabriel García Márquez deleitó a los cubanos con su literatura, pero les
negó el realismo mágico de su pluma a los que sufrieron persecución y
cárcel por oponerse "al hombre más tierno que él había conocido".

El realismo mágico del sufrimiento y de las largas condena cumplidas por
los prisioneros políticos cubanos en las cárceles hubiera sido para él
una fuente repleta de hechos e historias para cuestionar y criticar al
régimen que decidió servir.

Lo que García Márquez calló de Cuba lo dijo Vargas Llosa.

http://www.cubanet.org/destacados/lo-que-callo-garcia-marquez-lo-dijo-vargas-llosa/

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