Sunday, April 27, 2014

Dictadura edulcorada

Dictadura edulcorada
MANUELCORAO

Mientras el presidente venezolano Nicolás Maduro habla de paz, diálogo,
derechos humanos, abastecimiento, libertad de expresión; deshoja la
margarita junto a los esbirros del régimen para ver cuál hogar de
estudiantes allanar, joven protestante detener selectivamente, regalarle
aún más petróleo a Cuba, que los venezolanos en su mayoría no coman en
tres oportunidades y a veces solo una a diario, o dejar que casi 30
madres, esposos, novias o hijos lloren al conocer día a día la muerte de
sus seres en manos de impunes delincuentes en los últimos quince años a
quienes ningún funcionario del SEBIN u organismo secreto policial nunca
capturan.

A la catástrofe social que viven los venezolanos, le debemos sumar al
sistema de jefatura policial y al secuestro de los poderes del estado la
pésima administración de la pobreza ya que al persistente intento de
igualar a todos los venezolanos en el nivel socioeconómico más bajo D y
E, demuestran ser incompetentes de administrar los exiguos recursos que
dejan los corruptos para darle alimentos a una población cuyo barril de
petróleo a la venta ronda los $100.

El Presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, reconoce
que el método cambiario socialista ha fracasado. Además indica ser
necesario redireccionar la conducción fiscal para los ciudadanos.

Muy a pesar del círculo de censura que soportan los repetidores de
mensajes por parte del gobierno autocrático y las declaraciones "bola de
humo" del vicepresidente del área económica, Rafael Ramírez, el fracaso
del actual mandatario nada ni nadie lo puede ocultar. La falta de
vitales insumos alimenticios y medicinales con ingresos multimillonarios
en una región petrolera es un guión para un celuloide de inducción para
cometer hechos punibles sin castigo.

La política de quiebra del estado iniciada por Hugo Chávez hace 12 años
con la expropiación selectiva de fincas en Barinas, sin retribución
alguna, fue el inicio de convertir tal insolvencia en una cotidiana
gestión del estado a los más diversos niveles de la producción nacional
particular.

Con el desempleo real en 15% sostenido, una plaza activa que se ubica en
el 40% en la economía informal, unido esto a un renovado decreto de
inamovilidad laboral que aporta al trance de capital cerca del 19% de
mano de obra sobrante, son elementos suficientes para afirmar que el
suelo patrio está en quiebra a la cubana; por incapaces.

Solo la condición de nación con potencial por sus reservas petroleras y
la devaluación de su moneda 100% en un año amortiguan la dificultad cuyo
camino a la debacle parece insalvable para esta administración. Las
decisiones demagógicas privan sobre los más elementales principios para
el sano desarrollo financiero del estado.

Nicolás Maduro, quien tiene pocas opciones en materia macroeconómica,
llega a la mesa de negociaciones con el sector privado de los ingresos
tasables, único segmento de la sociedad capaz de reflotar el patrimonio
doméstico, pidiendo disfrazar las medidas drásticas a tomar con
rimbombantes anuncios sobre ley de precios justos; o al revés
defraudando con dulces ofrecimientos inciertos a los decididos
empresarios. El gobierno arreciará la represión, pero no resolverá lo
que nos afecta ni extenderá su presencia.

Con diáfana claridad, hablar solo de cincuenta productos para variar sus
precios es una demostración más de lo irresponsable de su acción de
gobierno. La inflación, escasez, acceso a las divisas, reglas del juego
claras son aspectos esenciales que pasan obligatoriamente por la paz
política en la nación del sur. Para ello lograr es imprescindible sacar
a los invasores comunistas.

Cuando la máxima autoridad monetaria expone no ser satisfactorio los
índices de inflación y crecimiento es un alerta a prepararse para épocas
peores que la vigente. ¿Existirán en la historia reciente momentos
peores para el parroquiano que el asalto perpetrado por Chávez, Maduro y
los Castro al erario público?

El actual mandato está desasociado de buenas intenciones para la
solución de las dificultades. En el debate recientemente realizado
dentro del marco del diálogo por la paz, las exposiciones realizadas por
la oposición dejaron en claro que los burócratas "rojo rojitos" carecen
de argumentos para justificar el desastre que acontece. Los adversarios
prácticamente les propinaron una felpa con acertados e irrefutables
planteamientos analizados ante los cuales solo balbucearon hartas y
conocidas retóricas.

Con 60 por ciento de inflación, sin dinero en tesorería para afrontar
los compromisos, una nación desolada por la persecución, carestía del 35
por ciento de los alimentos y decenas de muertos diariamente, son
razones suficientes para pedir al vecino solidaridad con los estudiantes
a pesar de las incomodidades de paso.

Es preferible sufrir los trastornos que la lucha por la libertad les
producen que desconocer lo que depara el devenir cuando el destino y
vida está en manos de seres extraños; los invasores y sus lugartenientes
disfrazados de compatriotas. Que Dios proteja a los muchachos de los
esbirros en la lucha, y a todos del hampa en la calle y su socio en
Miraflores.

Director de Venenoticias.

http://www.elnuevoherald.com/2014/04/26/1733802/manuel-corao-dictadura-edulcorada.html

No comments:

Post a Comment