Sunday, November 24, 2013

Jorge Edwards afirma que ‘Allende le tenía miedo a Castro’

Publicado el sábado, 11.23.13

Jorge Edwards afirma que 'Allende le tenía miedo a Castro'
OLGA CONNOR
ESPECIAL / EL NUEVO HERALD

El libro de memorias Los círculos morados (2012, Lumen, Random House)
recuerda la época en la que el escritor Jorge Edwards y sus amigos
adolescentes de la bohemia literaria se metían en los bares subterráneos
de Santiago de Chile y salían con los labios manchados en la tinta del
mal vino que bebían.

Era a fines de los años 1940 y principios de los 1950. "Uno iba a las
tabernas a veces bastantes sombrías y un poco siniestras y unos
subterráneos infernales", contó Edwards, en entrevista exclusiva con El
Nuevo Herald. "Se tomaban unos vinos bastante malos que le dejaban a uno
un círculo en la boca y cuando volvía a la casa mi madre me miraba con
extrañeza, era una situación de verdadero peligro, de drama familiar".

Edwards, Premio Cervantes 1999, embajador de Chile en Francia, presentó
Los círculos morados: Memorias I el domingo 17, en el Auditorium del
recinto Wolfson del Miami Dade College, para inaugurar el Festival de
Autores en lengua hispana de la Feria Internacional del Libro de Miami,
que concluye el domingo 24.

Su puesto como embajador cesa en marzo de 2014, dijo, porque fue
nombrado por el actual presidente Sebastián Piñera Echenique. Pero no
piensa regresar a Chile de inmediato. Prefiere por el momento quedarse a
vivir en España donde en el 2010 el rey Juan Carlos le dio la ciudadanía
española. Opina que a pesar de los problemas económicos, Europa sigue
siendo el centro de la cultura. "Me quedo en España por un rato, que
tiene problemas serios en la economía, pero parece que empieza a
reaccionar", expresó Edwards. "En el mundo contemporáneo, sigue siendo
un lugar de cultura y de democracia bastante bueno, aunque ya no es lo
que era desde que el norte de Africa se trasladó a Europa".

Su gran confesión, sus primeras memorias, las publicó en 1973, en
Persona non grata, después de haber sido expulsado de Cuba como
Embajador de Chile por Fidel Castro, al cabo de tres meses de haber
abierto la nueva relación entre ambos países por designación de Salvador
Allende. El libro le valió aplausos y críticas dependiendo del punto de
vista político de los que lo leían.

"Tres meses y medio viví en la isla e hice una memoria detallada y fina
de lo que había ocurrido, desde que llegué hasta que me fui; era el
producto de una memoria fresca", contó Edwards, "y lo escribí por lo
siguiente: en Chile, en el gobierno de Allende, había que hacer lo mismo
que había que hacer en Cuba, pero si lo hacía en Chile tenía que salir
al exilio de los primeros. Este fue un libro de advertencia, pero a los
escritores no nos hacen demasiado caso, nos leen para divertirse un
rato, pero no piensan que puede estar ocurriendo algo grave, que es lo
que estaba ocurriendo en Cuba, y algunos tontos chilenos querían hacer
lo mismo que pasaba en Cuba".

Ahora se ha descubierto que había bastante influencia de Fidel Castro en
el gobierno de Allende. "La influencia era que si Fidel Castro en un
discurso hubiera ridiculizado o atacado a Allende lo hubiera destruido
como político de izquierda en Chile, y en América Latina entera", afirmó
el embajador, "y yo creo que Allende tenía muchísimo cuidado de Fidel
Castro, yo creo que le tenía miedo".

Este primer volumen de sus memorias no habla mucho de Cuba aun, solo
alude a lo que vendrá en los próximos. Se detiene en el principio de la
amistad que tuvo con Pablo Neruda. Pero promete que dirá mucho más de
Cuba de lo que escribió en Persona non grata.

Por lo pronto, Los círculos morados es ya un best seller en España y en
Chile. "Es un libro sobre la formación del escritor en ese Chile de los
años 1940, en el seno de una familia burguesa, donde la literatura no
está bien vista, porque se quiere que el hijo de la familia sea un
hombre de negocios, un gran industrial", explicó.

Sobre todo, describe lo que influyó en su actividad como escritor. Es el
recuento de su familia, de las virtudes y peculiaridades de su madre, de
la idiosincrasia de su abuelo, o "tata", por parte de madre, de su vida
de "niño bien", educado por los jesuitas. De sus dilemas y de sus
lecturas. La semilla de sus libros, confiesa, fueron las dudas entre la
razón, por su pasión en las lecturas del vasco don Miguel de Unamuno, y
la fe, que le inculcaron en el colegio de San Ignacio en Santiago de
Chile, especialmente el padre Alberto Hurtado, que fue canonizado en el
2005.

"Me escribió un obispo emérito, de 97 años, que me dice que le interesa
mucho mi retrato de Hurtado, que era un hombre de acción, en ese
sentido, un santo de la acción, y les mostró a los niños de 'familia
bien', como se decía en Chile, al otro Chile, los niños bajo los
puentes, nos abrió la conciencia a toda una generación", recordó Edwards.

Pero también incluye en el libro con mucha audacia momentos escabrosos,
como el del acoso de un cura pedófilo, en su propia escuela. "Si uno
escribe memorias de un periodo no puede ocultar una parte, porque no ha
cumplido con un deber de la memoria", se justificó Edwards. "Lo escribí
sin demagogia, no para vender más libros, ni para causar un escándalo,
sino para descargar de mi conciencia un episodio. La iglesia chilena
declaró que ese cura había hecho mucho daño y había sido expulsado".

Su dificultad para escribir las memorias fue el tener que recordar
tantas cosas y seguirle siendo fiel a la verdad. "Escribir memorias es
la diferencia entre cómo es la verdad, cómo es la mentira y cómo es la
invención", comentó, "cuando se hace memoria de la niñez y la juventud,
ésta es incompleta y se tiene que inventar, así que tiene que haber un
poco de parecido con la novela, pero son bastante sinceras, bastante
francas, en algunas medidas dolorosas, también son cómicas y divertidas,
y también patéticas".

La cantidad de escritores que recoge en este primer libro fueron en
parte releídos por él, contó, para recordar lo que significaron en su
niñez y adolescencia, etapa en la que muestra una cierta vulnerabilidad.
"Verdad, uno era frágil, uno era impresionable y vulnerable", confirmó
el escritor, "pero con los años uno se ha ido poniendo más duro".

olconnor@bellsouth.net

http://www.elnuevoherald.com/2013/11/23/v-fullstory/1621512/jorge-edwards-afirma-que-allende.html

No comments:

Post a Comment