Tuesday, October 9, 2012

En Cuba y en Venezuela la lucha tiene que continuar

En Cuba y en Venezuela la lucha tiene que continuar
[09-10-2012]
Huber Matos

(www.miscelaneasdecuba.net).- Los enemigos de la libertad quisieran que
la frustración y la desmoralización nos paralizaran, pero no hay
tiempo ni espacio para el derrotismo. En Venezuela las elecciones no
fueron limpias ni tampoco un fracaso total para la oposición.

Cuando los precios del petróleo no puedan continuar sosteniendo la
anarquía chavista, los demócratas venezolanos estarán listos para asumir
el liderazgo del país. Cuando en Cuba se acerque el abismo del que ha
advertido Raúl Castro, la oposición democrática también tiene que estar
igualmente organizada.

En Venezuela nosotros esperábamos un milagro, esperábamos demasiado. El
castrochavismo estaba luchando por su supervivencia. La derrota hubiera
obligado a los chavistas a desconocerla o a aceptar el inicio del
desmantelamiento de su régimen de corrupción y abusos.

Una buena parte de la dirigencia chavista habría terminado ante los
tribunales o en el exilio. Para el castrismo habría sido el principio
del fin. Sin la subvención de petrodólares venezolanos la dictadura en
Cuba es insostenible. Este fue un escenario posible pero improbable.

Improbable porque a favor de Chávez estaba la maquinaria de un estado
poderoso con recursos económicos ilimitados y el temor de siete millones
de votantes que creyeron que sin el Comandante procastrista podrían
perder el espejismo socialista en que están embaucados. Para ellos la
confrontación no era entre la democracia y la dictadura. Quien no
entienda esto no ha comprendido el poder que tiene la demagogia en
Latinoamérica. Tampoco podrá combatirlo.

En el 2006, con el Estado en sus manos, Hugo Chávez ganó por un margen
de votos del 26%. En el 2012 a pesar de los altos precios del petróleo
su ventaja en las elecciones se redujo al 9.43% de la votación. Chavez
54.42%, Capriles 44.99%.

Si Enrique Capriles y la Mesa de Unidad Democrática hubieran contado con
recursos similares a los de Hugo Chávez, los chavistas habrían hecho
imposible las elecciones; no iban a arriesgarse a perder el poder. Las
elecciones permitieron que la oposición democrática se uniera y
alcanzara el 45% de los votos. Un éxito que no puede tirarse por la borda.

En el caso cubano la dictadura ha ganado tiempo pero no lo aprovecharán
con inteligencia. Siempre que han atravesado una crisis que los ha
obligado a ceder en su rígido centralismo, frenan los cambios y regresan
a posiciones reaccionarias. Segura la tiranía del triunfo de Chávez
antes de las elecciones, anunció que no necesitaban ninguna inversión
del exilio porque su problema se resolvía con inversiones de cientos o
millones de dólares. Con esa mentalidad seguirán cavando su tumba.

Las circunstancias exigen que la oposición cubana no pierda un día. La
experiencia de la Mesa de Unidad Democrática en Venezuela debía imitarse
en Cuba aunque sea con una unidad muy elemental. Una que evite
fricciones y fortalezca la imagen de la oposición ante el mundo y la
población. Mientras esto se alcanza no se puede esperar. Hay que
continuar sin tregua el enfrentamiento para impedirle el descanso a un
régimen corrupto y decrépito.

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=37342

No comments:

Post a Comment