Wednesday, July 12, 2017

Las otras muertes

Las otras muertes
Hay otro incontable número de muertes en Venezuela de la que no se ha
hecho eco la prensa
Waldo Acebo Meireles, Miami | 10/07/2017 5:47 pm

Los medios de información llevan la cuenta del número de muertes que la
represión ha originado durante los tres meses de protestas continuas en
Venezuela. La cifra a inicios de julio llegaba a 90 y nada indica que
esta que no siga creciendo ya que la dictadura no ha dado muestra alguna
de disminuir el salvajismo de las fuerzas represivas, el asalto al
Congreso, que dejó trece heridos, es evidente prueba de esto.
Sin embargo, hay otro incontable número de muertes en Venezuela de la
que no se ha hecho eco la prensa, estas son las que se están produciendo
continuamente por la falta de medicinas, reactivos de laboratorio,
rotura de equipos de diagnóstico que no se arreglan, hasta placas de
rayos X, etc., como una fatal consecuencia de la estulticia, la
corrupción y la total ineficacia de la dictadura venezolana.
La National Geographic de este mes de julio aborda esta realidad en un
artículo de Meredith Kohut [págs. 74-79] que se puede leer ampliado en
el site de esa publicación.
Pasando por alto el regodeo, habitual de esa publicación, en los
elementos exóticos, y dejando a un lado las notables fotos, también
habituales, en el artículo aparecen decenas de enfermos que buscan
remedio a sus dolencias, que incluyen cáncer, diabetes y otras
enfermedades fatales, en prácticas de brujerías que se presentan como
única opción a su alcance y donde vemos a esos destinados a morir
enfrascados en el culto a María Lionza y rodeados de símbolos trazados
en el piso que nos recuerdan los dibujos sacros de los abakuas cubanos,
rogando por su salvación.
La articulista, en la versión digital, deja bien claro quién es el
culpable del deterioro de la salud en Venezuela y al mencionar el caso
de uno de esos enfermos buscando ayuda en el más allá, nos dice:
"Díaz, de 28 años, es uno de los miles de venezolanos que ahora acuden a
los curanderos espirituales debido a que su sistema de salud está en
crisis, parte del colapso económico más amplio que ha causado la escasez
generalizada de medicamentos que han paralizado los hospitales públicos
tras la derrochadora revolución socialista del fallecido presidente Hugo
Chávez."[1]
Y a continuación señala:
"Venezuela produce cantidades insignificantes de medicamentos, y la
escasez crónica se puede atribuir principalmente a las políticas que el
gobierno puso en marcha para controlar los intercambios internacionales
de divisas. Para comprar medicamentos del extranjero, las farmacias y
los individuos deben ser aprobados por el Gobierno, y sólo rara vez se
les da permiso."[2]
Más adelanta la articulista cita las cifras que aporta la Federación
Venezolana de Farmacéuticos, ya que el gobierno no publica ninguna
estadística, y esta institución indica que de 92 hospitales del estado
el 78 % carece de medicamentos y el 89 % no pude hacer rayos-X, y en el
97 % los laboratorios no funcionan a plena capacidad.
Kohut recoge terribles anécdotas de esos destinados a morir, tanto en la
versión impresa como en la digital, como la de la mencionado Yasmary
Díaz que en noviembre de 2016 enterró a su abuela de un cáncer no
tratado y ahora ella presenta un cáncer de seno y en el hospital la han
rechazado durante todo un año ya que el equipo para realizarle una
mamografía se encuentra roto, y además no hay medicinas, ni los
productos químicos para su tratamiento.
¿A dónde han ido a parar los recursos financieros de esta otrora rica
nación petrolera? A los bolsillos de los que desgobiernan el país, a la
compra de instrumentos de represión del pueblo, al chantaje de gobiernos
que se niegan apoyar las justas sanciones que merecen, a mantener
regímenes como el de Cuba que es cómplice y actor de estas muertes de
las que nadie lleva la cuenta.

[1] Díaz, 28, is one of thousands of Venezuelans now flocking to
spiritual healers because their health care system is in crisis—part of
the broader economic collapse that has caused widespread medicine
shortages that have crippled the public hospitals in the wake of the
late president Hugo Chávez's profligate socialist revolution.
[2] Venezuela produces negligible amounts of medicines, and the chronic
shortages can be traced mainly to policies the government put in place
to control international currency exchanges. To buy medicines from
abroad, pharmacies and individuals must be approved by the government,
and only rarely is permission given.

Source: Las otras muertes - Artículos - Internacional - Cuba Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/internacional/articulos/las-otras-muertes-329953

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